viernes, 28 de diciembre de 2012

XVIII

Creés que lo hiciste pero no es asi.
Al fin del día solo hay decepción.
E insuficiencia
y comezón
y diligencia
para la dificultad
no hay voluntad
no hay paz y amor
no hay carpe diem
no hay diversión.
Estás vos, en el cubo, que se acorta, pero se agranda cuando no te das cuenta.
Y estas personas que tenés a tu alrededor desconocés.
Y de repente, vos mismo te desconocés.
Pero nada es real, y todo es dañino.
Y la verdad es nociva, pero nunca universal.
Y vos sos eterno, pero ves el final.
Lo pasaste, ¡no era el final! Estabas simplemente desvirtuado...

El arte de crecer, y el arte de siempre estar triste. No poder ver, y siempre ser visto.
Como el peor, o el más raro, o el que no pertenece, o el que nunca triunfará.
Y ya no se sabe en qué creer.
Y ya no se sabe qué hay para averiguar.

¿Estás seguro?
No.
Ya no lo estoy.
No estoy seguro de nada.
Pero si quiero cambiar.
Esperen, estoy seguro de algo; quiero cambiar.
Quiero adoptar el cambio.
Quiero mi apreciación personal reservada.
Y no te quiero a vos acá.
Y no quiero a nadie.
No quiero más nada.
Quiero estar sólo.
No entiendo nada.
Quiero estar solo.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

XVII

Dicen que de las crisis se obtienen las mejores invenciones, y las mejores ideas.
Este conjunto de días, este conjunto de historias, este legado espacio-temporal... Este año fué el año de una de mis batallas más importantes...
Mi primer batalla contra el miedo. Mi primer batalla contra la fría soledad.
Y estoy más vivo que nunca, y siento que puedo embestir contra todo...
Hay palabras santas en mi cabeza que me iluminan diciendo "Lo peor ya sucedió, nada puede sucederte."
Yo soy el dueño de mi vida, y de la dirección en la cual quiero enfocarla... Soy el dueño de mis destinos, y soy el dueño de este cuerpo, que contiene cada uno de los legados que dejó mi historia en mi.
Yo soy todo lo que tengo, este cuerpo que embotella mi alma y le da los medios para materializar aquello que veo todos los días, y que contemplo, con mucho amor, con mucho brillo...
Porque cuando nada parece tener sentido, soy yo el que tiene la pluma en la mano para decidirlo, para asignarlo.
Entonces decidí que nada puede superarme, y que nada puede limitarme. Nada puede reprimirme, y nada puede designarme.
Soy un hombre de libre albedrío más infinito que nunca, y siento estas ganas de llevar a un plano homogénico mis aspectos empíricos, racionales, e innatos, y deseo hacer de mi vida una historia cinemática donde la belleza prevalezca...
Quiero transformar todo en belleza.
Quiero grandiosidad, una vida magna.
Quiero orgullo en mis acciones, y en mis resultados, y en mis victorias.
Quiero desarraigarme de todo lo que pueda consolidar un prejuicio, un preconcepto, una valorización temprana y errónea de lo que sea.
Siento ganas de mirar el Sol y perderme en mi, y encontrarme miles de veces.
Porque estoy vivo.

viernes, 30 de noviembre de 2012

XVI

Cuando estaba en tu cama, me vi en tercera persona.
Y a través de las sábanas que realmente no estaban ahí, pude tener un breve gusto de lo que fué esta infancia interrumpida, que hoy me maldice y me marca, y deja en mi piel una ingenuidad latente, y una fragilidad que no es mía para dominar.
Pero cuando estaba en tus brazos, tuve todos los sentimientos que no esperaba tener.
Pasaron las más extrañas reacciones en cada aspecto de mi ser.
Y realmente tuve miedo, porque cuando creí estar sellado, cuando creí estar terminado, laminado, impermeable ante todo tipo de providencia sentimental, como una fortaleza, como el acero mismo, ahí estabas vos.
Recordándome a mi padre, recordándome a mi.
Y sorprendiéndome con lo desconocido, con lo atractivo.
Y juro que haría cualquier tontería sólo para hacerte reír, porque tu sonrisa me generaba plenitud.
No entiendo cuál es el propósito de esta vida que disfruta de obstaculizarme a la hora de zurcar caminos hacia la felicidad en mi, pero supongo que todo tiene un significado y una razón de ser.
Y en vez de hacerme problemas y dramas, por primera vez, egreso y construyo un asilo en vos, y las cintas de nuestros recuerdos juntos, para poder saborear cada uno de los segundos sucedidos entre nuestros cuerpos que rebozan de juventud, y al mismo tiempo de sabiduría.
Tengo esta necesidad de sentirme la posesión más etérea y frágil del universo en los brazos de alguien que podría hacer de mi añicos, pero que cuyas manos son la fuente del calor que necesito.
Necesito sentir ese peligro, esa posibilidad alta de cercanía al malestar.
Necesito sentir esa adrenalina de la perdición, y luego danzo con las maldiciones que perduran por siempre a posteriori en su ausencia.
Necesito sentirme constantemente en el borde de algo, necesito sentirme al costado de la vida.
Individual y ajeno a todo ser.
Pero no puedo estar sólo.

sábado, 27 de octubre de 2012

XV

Quince tazas de té debo tomar para realizar quince días de labor, para lograr erradicar quince traumas pasados de mi cabeza con quince posesiones nuevas, y esperar quince medidas de hora para luego sentirme feliz en quince situaciones nuevas nuevamente.
Quince años.
La identidad.
Quiero verte.
Pero no.
No quiero.
Estoy bien.
¿Qué necesidad de sumergirse en el pasado?
¿Me tengo que operar, sabías?
Ah, pero qué te importa si terminamos hace tiempo.
Bueno, si querés pasate por casa, creo que todavía tengo un par de cosas que te pertenecían,
como mi felicidad, y mi razón de ser...

¡No puedo creer que así solía pensar! Pero por favor, no te necesito, ni a vos ni a nadie.
Soy un ser humano con todas mis extremidades perfectamente contadas, y amígdalas demasiado grandes que me van a sacar.
Me da un poquito de miedo, pero quiero ser invencible.
Si me dejás lo hago.
Mentira, ya no significás nada para mi.

domingo, 7 de octubre de 2012

XIV

Todos y cada uno de tus poros abiertos para mi, dándome la bienvenida a la visita inesperada de esa planicie, de ese paraíso numinoso que, recubiertas por el velo de tu ropa, se escapaba tan a la ligera de mi.
No quiero ir a su cama, quiero ir a tus brazos.
Y él es sólo una diversión, una persona que hace muy bien las cosas que tiene que hacer, ni más ni menos.
Pero yo no debería estar haciendo esto. Yo no debería intentar probarme cómo son las cosas.
O qué era lo que León creía que necesitaba o quería, y buscaba en la entrepierna de cada uno que cruzaba.
Yo no quiero ser como León, yo no quiero ser como nadie.
Siempre supiste que soy genuino, y es lo que más te gusta de mi.
Y lo sigo siendo.
A veces pienso que soy tan poco para los demás. Mi imagen de mi mismo me tiene tan poco idealizado, parezco ser el villano de la obra cuando se trata de grandeza. Pero yo sé que es todo parte de mi corazón frágil, y de los remanentes de toda la destrucción que fué llevada a cabo dentro mío.
Pero ahora reposo en el parque de las ruinas con vos. Y se siente tanta paz como podríamos encontrar en aquel templo.
Siento que no debería sentir con tanta intensidad. No estoy preparado, y no estoy dispuesto. Quiero seguir cerrado, al menos un tiempo más. Quiero seguir cerrado...
Pero cada vez que te veo sonreír, y cada vez que te doy un abrazo, siento que quizás, sólo quizás, seas el único en un largo tiempo que me produzca esta sensación de... Realización.
¡Eso es! Me realizás.
Me hacés bien, me recordás a mi mismo cuando me olvidé de todo lo que solía componerme.
Y eso es duro, pero tu presencia es más dura aún.
Y tengo ganas de hacer todas tus cosas preferidas, sólo para pasar el rato con vos.
Por eso, no te vayas. Quedate. 

miércoles, 3 de octubre de 2012

XIII

Húmedo y sucio, impregnado de mi mismo.
¿Qué sucedió esta vez, qué hice mal?
No lo sé, pero la sustancia divina se filtró, sin que yo la dejara.
No sé en qué momento del amanecer dancé de tal forma con los diminutos rayos de Sol que se asomaban, o como es que mis sábanas me sedujeron, pero asi fué.
Y ahora siento que he sido un muy mal chico.
"Liberate de tus prejuicios" me dijo él.
¿Qué se supone que significa eso? No creo que tenga que desnudarme y caminar por las calles...
¿O si?
La vida es tan confusa, como el humano, y su cuerpo, y su crecimiento.
Mi cuerpo está cada día más impredecible.
Estas sensaciones son como un nuevo juego para mi.
Y la verdad, me excita evitarte.
Y la verdad, me excita decirte que no, y al final terminar cediendo.
Por qué tuviste que llevarme de la mano a este mundo, no lo sé, y nunca lo sabré. Sólo sé que estoy acá ahora, y debo hacer algo al respecto.
La oscuridad ya no me da miedo, pero mis tobillos se sienten un poco débiles, y no quiero dejar que mi vida cese tan pronto.
Asi que voy a escribir pequeñas historias que me ayuden a racionalizar lo que sucede.
Todo lo que temíamos, mi amor, todo. Todo está sucediendo.
Todo.

jueves, 27 de septiembre de 2012

XII

Tomó un largo camino, exactamente 5 horas de tren, 34 minutos de caminata, y bajo presiones una intensa, e irrefrenable, ansiedad, 12 minutos de velocidad.
Estoy acá, en mi primer meta, en mi primer checkpoint, en lo que los terapeutas llaman "superación".
¿Cómo describo en una palabra? PLENITUD.
Siento que una taza de té podría caer sobre mis hojos y yo reiría.
Siento ganas de ver las gotas de agua reposar sobre el cesped y simplemente perder mi tiempo, en ojos ajenos.
Siento ganas de conocerlo todo, y sentir cada maratón de metafísica que pueda existir.
Quiero cuidar a alguien, abrazarlo, hacerlo sentir como el héroe de mi mundo, y ser el héroe del suyo.
Quiero enfrentarme a las más altas de las olas y sentirme suave como una pluma.
Quiero desligarme de todo preconcepto, y consecuencia.
Quiero conocer el ahora, sin nociones del tiempo.
Quiero ser, quiero sentir, quiero vivir.
Quiero escribir, cantar, y percibir.
Quiero todo lo que tengo, y tengo todo lo que necesito para tener lo que quiero.
Quiero re-descubrir el mundo, y tener uno privado.
Quiero vivir diciéndole a los que amo que lo hago.
Y quiero dar nada por los que no.
Quiero dejar de querer y hacer.
No tengo nada para demostrar, nunca demostré, nunca demostraré. Simplemente seré. No voy a ser vano, no voy a ser simple.
Voy a ser una leyenda.
Voy a ser un sueño, una moraleja.
Voy a ser una fruta, y voy a ser dispar.
Voy a ser la sinergía que sentís en todo tu cuerpo a la hora del goce.
Y voy a ser mi primer recuerdo, y mi primer anécdota.
Giros van a azotar este mundo, y lo desconocido pasará a ser mito.
Veo una tempestad de tormentas, y río del placer, río de lo poco que me afecta.
Soy Dios.

sábado, 22 de septiembre de 2012

XI


Mi identidad, mi tesoro más preciado, el corazón que nunca espero que quiebre, mi accesorio y mi indispensable, las olas de un mar que me entrega el mar en brazos abiertos, se haya en un vortex.
Hay un espiral dentro mío que pide un menage, un potpourri, una suma ecléctica de artilugios, propiedades, fenómenos, eventualidades, momentos, tiempos, habilidades, miedos, logros, satisfacciones, deseos, pero, de una manera aterrorizantemente hambrienta, pristina particularidad, no influenciada, genuina, única e inimitable.
Me irrita. Me molesta, porque le grito, porque le aviso que no puedo manejar, no puedo modificar las intenciones ajenas, pero quiere que controle el mundo.
Yo no quiero hacerlo, porque no quiero tener tanta responsabilidad. No dudo de mi poder, dudo de mi interés.
Yo simplemente quiero nadar en el quieto charco de recepción sensorial que me permite establecer este mundo, y esta vida.
Pero a veces me pide demasiado, y cuando me veo en la búsqueda de ese demasiado me es difícil elegir a quién obedecer.
Alimentar mi identidad es un trabajo tan arduo… Quiero que mi identidad salga a jugar a la nieve, se fosilice, y se congele para siempre, inmutable e inamovible, fortuitamente paralizada por el resto del tiempo a mi parecer.
Quiero paz.

martes, 18 de septiembre de 2012

X

Como un borracho, como un doppelganger. Como un amante perdido, como un viciado. Como un imbécil, como un creyente. Entro al mundo de los sueños con la ropa de antaño, y me despierto desubicado, desencontrado, ajenado. No comprendo, no entiendo, y me cuesta sentir. Y cuando me presto a sentir, sólo hay piedras en mis zapatos.
Te juro que no consideré el río. Te juro que no consideré el acantilado. No todavía, y no quiero hacerlo tampoco.
Simplemente el tiempo es tan cruelmente dispar conmigo, y aparentemente estos juegos retorcidos son tus preferidos.
A veces tengo ganas de ver cómo serías en mi realidad contemporánea
Y a veces tengo ganas de hundir tu cara en aceite hirviendo.
Pero luego me doy cuenta que vos, y ganas, no deberían ser entrelazados.
"Ya está, ya fué"
"No gastes tu tiempo ni tu energía"
"Sos muchísimo mejor"
Todos mensajes pluralizados por aquellos que componen mi círculo externo.
Y juro que quiero sonreir de nuevo y ser enternecido por una película de amor.
Y desearía ser ese cursi amante de los algodones de azúcar, o quizá simplemente creer en la posibilidad de un mundo nuevo mutual.
Pero aún falta, necesito mi mundo propio, que sea inmutado por un ajeno, por un forastero.
Necesito pureza en mi mundo otra vez.

domingo, 16 de septiembre de 2012

IX

Y a decir verdad, no me sorprende ni un poco. Vos allá, yo acá, y te veo de todos modos.
Estás ahí, y no te hagas el otario, sabés que sos predecible, sabés que sos una historia escrita y producida en masa.
Pero voy a dejar que mi entretenimiento sean las formas danzantes en un huracán que hacen todos menos reposar en mi taza, y en un suspiro elimino todas aquellas palabras que me llenarían de veneno.
Porque soy amigo de las energías, y cuando tenemos tiempo, vamos al parque a salticar y disfrutar el sólo sentir la vida.
Y ellas nunca van a estar de tu lado.
Pero de todos modos, mi tía tiene razón. Uno sabe qué tiene que hacer, y cuánto esfuerzo conlleva.
A veces me pregunto qué cortocircuito pudo haber tomado lugar en mi cerebro para permitir tal protagonismo, o tal hurto de iluminación en mi vida.
Pero luego, después de jugar conmigo mismo un pequeño ratico, pienso:
"Todas mis batallas, triunfantes o fracasadas, van dándole forma a mi futuro, y la mejor forma que tengo de pensar que todo va a salir bien es cediendo un poco de mi a lo que se imagina como destino, y creer que TODO sucede por alguna razón".

Éste es sólo el comienzo, y yo ya sobre-utilicé demasiado drama y lacrimosa. Es hora de recurrir a los colores.

Él huye, y yo enfrento.

lunes, 10 de septiembre de 2012

VIII

¿Hay que enterrar los dientes?
Los días pasan y sólo aires de superioridad embadurnan una actitud imperialista que estoy tomando para con la vida.
Juro que no es intencional, y realmente nunca quise esto, pero a veces no podés evitar tropezarte con obstáculos aunque los hayas identificado previamente.
Realmente quiero que mis alas mecánicas me den lugar a un mundo más orgánico y fibroso de creación y creatividad, pero se ve que las puertas de vez en cuando deben mantenerse cerradas.
Yo realmente no entiendo cuáles son los requisitos para entrar en este hexágono tan particular en el cual estos seres parecen disfrutar de estar encerrados, pero de algún modo tengo que adaptarme a sus modos y vías, y simular agrado.
Siento que hay un esfuerzo muy fuerte en mi por comprender algo que a los demás les resulta coherente y sobre-entendido.
Pero aún así, por más que compartamos una raza, estos seres son obtusos para mi.
He conocido lo que yo creía excepciones, pero luego demostraron ser todo lo contrario.
Es hora de dejar atrás todo impedimento y todo obstáculo mental que sólo le garantiza júbilo y placer al tercero, y cargar en mis brazos el peso que es debido para materializar todas estas escenas que parece conocer sólo mi cabeza.

lunes, 3 de septiembre de 2012

VII

¿Resentimiento social? No lo creo, quizá más como una desilusión.
Como encontrar a tu familia escondiendo los regalos que supuestamente Santa Claus se encargaba de realizar, y simplemente confirmar lo que siempre temiste creer real.
O como ver a alguien lanzar un papel que guardaban en su bolsillo por la ventana de un colectivo.
Quizá ni siquiera a ese nivel. Al momento de reflexionar sobre la calidad vital de una sociedad, uno no puede simplemente dejar que las palabras dancen en la lengua, porque está lidiando con los sentimientos de una raza, según algunos, la única que los posee. Pero a veces lo dudo, a veces me pregunto cuán abrasiva puede ser la ignorancia, y hasta qué nivel de inadmision humana lleva al propio humano... Quizá el humano existe para batallar su condición como tal, e intentar acatar una posición cuasi-robotizada sin virar creyendo en un supuesto norte, al frente.
Es algún tipo de nivelación que uno realiza en el contexto social vinculante que lo rodea, para descifrar cuál es real motor social.

Ninguno.

La gente está para saciar sus intereses, y de esa manera cumplir con una miserable cadena propia de un miserable ser viviente que sólo busca extender y proseguir con el estamento pre-confeccionado por una sociedad antecesora que nunca va a conocer.
No quiero dejar mi percepción del mundo a la deriva de mis pre-conceptos pero me veo obligado a hacerlo ya que ellos son todo en lo que puedo confiar.

Mentiras.

Las herramientas claves para poder llegar a ser un ser exitoso en un mundo cuya penumbra ya es la falta de dignidad. Si sabés mentir, y sabés auto-absolver tus pecados, entonces manipular realidades a conveniencia es más simple que una tanda de rayuela.

¿Qué deseo?

La eutanasia. Quiero librarme de este mundo cruel lo antes posible.

Pero quiero seguir vivo.

Y quiero hacer el cambio. Quizá forzar una evolución.

Quiero ser feliz.

jueves, 30 de agosto de 2012

VI

Escuchando una banda llamada "Anillo de Pureza", me hallé ajenado en mi pieza, sólo, despojado de luces, despojado de vida.
El día de hoy tuve el placer de ver a mi mejor amiga, e invitarla a mi casa, para compartir algunas palabras.
Su pregunta: "¿podemos ser felices?" es lo que dió este repentino giro en mi, que ahora se apodera de mi ánimo, y estado, y poder de concentración.

Me pregunto, cuán arraigados estamos a nuestra sombra, cuán imposible es separarnos de ella y llenar una habitación con luz.

Pero es tarde, y no quiero encadenar tantos pensamientos, porque ya sé cómo termina esto.
Termina conmigo, sólo, a las 5 de la mañana, embebido en insomnio, fumando las crespas de mi alma.
Y realmente no quiero hacerlo, pero a veces es inevitable.
La virtud de poseer la pureza, y la inocencia, y manufacturarlos en una infancia perfecta...

En excesos, el agua simplemente se vuelca, se vuelca y baña su alrededor por error.

¿Cuál es el precio de volver atrás y comenzar de nuevo? Sólo me siento envejecer, y endurecer, y digerir sufrimiento, y cada pieza de dolor que fagocito, sólo se transforma en un invisible callo que cubre mi rostro, y mis facciones, y todo aquello que hoy, hace que mis sonrisas parezcan lo que realmente son:
Ficticias.

Veo grabaciones de ese entonces, y esa sonrisa llena y armoniosa, ese resumen sentimental en un gesto ocurrente, y pienso...

Y sólo puedo llorar.
por qué me hiciste esto, nunca lo sabré

V

Gravedad (como fuerza de atracción) Emocional:

Creo fervientemente en una fuerza, es decir, una tácita presencia, abstracta, que escapa todo reconocimiento, que nos lleva a aquello más grande y cercano a lo que estemos ligados. Está probado científicamente que esa dichosa fuerza, o energía, se llama gravedad.
Si esta gravedad tiene un efecto físico sobre nuestro cuerpo, y nuestra compostura... ¿Por qué no debería de haber una gemela, escondida como la genuina, que se aplique a acontecimientos y situaciones emocionales?

Creo que la hay, y es una verdadera maldición.

Ven, cuando sucede algo espantosamente macabro, destructivo, tétrico, traumático o desastroso, en cualquier sentido posible, se genera un cuerpo. Se sedimenta y funda un cuerpo que es almacenado en el plano de nuestra memoria y corazón.
Los alrededores, casi tu sistema completo, te empujan y dan el puntapié para seguir adelante, con la concentración enfocada en todos los artilugios del querido pero distante futuro...
Pero algo lo impide...
La gravedad. La gravedad se lanza y te intercepta, con sus impalpables tentáculos, y te lleva hacia el cuerpo que pertenece... Cuando uno está perdido y/o desorientado, se ve obligado a volver al punto de referencia más seguro y cercano.
Eso hace la fuerza gravitacional emocional: Te fagocita hacia su centro, hacia el memorandum o setting de lo que fué la situación traumática que transformó tu vida en una paradoja en primer momento, y sólo, tan sólo el tiempo, puede ir degradando a ese cuerpo, y por ende, su arraigo gravitacional. 

Es un tanto de resignado someterse a esta teoría, y no quiero apuntar a que "uno simplemente no puede y está destinado a sufrir". Pero si, la realidad es, que hay una fuerza que te obliga a que esas situaciones que se transforman en un eficaz e instantáneo dolor de cabeza y de corazón, te absorban y te retraigan constantemente, inclusive cuando querés viajar al desconocido futuro.

La clave está en aceptar el pasado, saber enfrentarlo, y saber extraer todo lo mejor de él.

lunes, 27 de agosto de 2012

IV

Un ataque de asma debajo el agua.
¿Cómo enseñarte todo lo que nadie quiso tomarse el tiempo de enseñarte en momentos de límites cuneiformes, arcaicos?
No quiero saber qué te llevó a tenerle fobia al blanco, pero es un color que alguna vez deberás vestir.
Entonces mirar las estrellas no va a servir de excusa, correr y patalear y golpear a Pablo tampoco te va a servir.
Nada te va a servir para ganarte mi confianza.
¡Porque no hay nada en qué confiar!
No comprendo a dónde buscás llegar con todo esto, me llamás la atención y morís por no hacerlo.
Y cada vez que te veo lejos de mi, me muero por dentro, porque me siento irreal.
Te necesito, confirmándome. Necesito tu realidad sustentando la mía.

Pero en realidad, no te necesito. Nada es indispensable, y en tus ojos puedo ver un reflejo esférico del compendio de parafernalia que me ayudaría a sobrellevar esta historia de legados y realidades vertientes, aún interconectadas.

Estoy triste porque nunca vamos a bañarnos en un río así, si seguimos de esta manera.
Yo estoy desmotivado, y vos desinteresado.

¿Hay alguna peor situación que esta? Me pregunto si podés responder, o siquiera si te importa de todos modos.

Sólo sé que todo lo que me rodea es gris, monótono, y vagamente animado. Nada vive, nada es real, nada es cálido. Sólo veo hielo tomando formas y formando corazones, y despachando soldados que aniquilan mi posible felicidad.

Y estoy cansado.

Y quiero dormir.

Y sé que no merezco esto.

viernes, 24 de agosto de 2012

III

Noches asi son tan poco extrañables.
Siempre terminan del mismo modo, yo y el vacío mirando por mis persianas, a la nada, al afuera, que contiene nada, que contiene cero.
Y aún así, en alguna palmera, supongo que estará descansando la razón de ser, esperando a ser encontrada, como si fuera algún tipo de profecía cristalizada.
¿Pero y si estoy equivocado?
¿Qué debemos hacer con todos esos niños que nacen en mi mente? O más importante, ¿qué he de hacer con el niño que alguna vez fui?
Este cuerpo me queda cada día más chico, siento como pica mi antebrazo en búsqueda de libertad espacial.
Y me muerdo los labios y me pregunto, "¿de qué sirve la vida si lo bueno puede simplemente desvanecerse?"
Hay momentos en los que siento que si tan sólo me pincharan con un alfiler, se deslizara uno de mis zapatos, prendiera una luz, presionara una tecla, parpadeara, podría terminar todo.
Hay momentos en los que me siento entrañablemente solo.
Hay momentos en los que no hay compañía, ni siquiera la falta de ella.
Hay momentos en los que me siento la personificación de la palabra "diferente" y/o "ajenado" al cubo,
y sólo llego a la conclusión de que...
Noches así son tan poco extrañables.

martes, 21 de agosto de 2012

II

Inmutable.
Inmutable el desayuno.
Inmutable la sábana.
Inmutable la forma que cobró tu silueta en mi memoria, y el fuego que alguna vez sentí.
Y es ineludible divagar pensando en la cadena de posibilidades que el futuro decidió evadir.
Pero soy un guerrero albino.
Busco la transparencia en el alma pura de aquellos que encierran aventuras en su interior,
y busco esa vulnerabilidad que se transforma en fortaleza, de modos un tanto auténticos y particulares.

Busco un diente de león que se mantenga firme e inminente en la brisa del desgaste,
el desgaste que nos otorga esta vida de una sociedad híbrida y caníbal.

No entiendo a los humanos, me gustaría ver más señoras tejiendo sin finalidad alguna, hombres pintando retratos de lo que creen percibir como realidad, y niños soñando con lo que realmente es hermoso de la vida.

A veces siento que suspiraré como un viejo cascarrabias por el resto de la eternidad.

Casi siempre me siento seguro de que no te voy a encontrar de ninguna manera, en este mundo, en este tiempo, en esta vida.

I

Suspiros matutinos que se transforman en asperezas vespertinas,
mis níveos cabellos me previenen de ver la realidad,
y a veces creo que es intencional.
A veces creo que es consciente.
Sólo sé que mis ágiles pies me llevan de un lado a otro,
como si estuviera en un constante trámite,
y debo estar distraído, porque si comienzo a pensar en la realidad,
muero.
El adorable calor del abrazo del que hizo la promesa es algo anhelado ya por mucho tiempo,
no sé hasta dónde partió, y supongo que ni me interesa.
Cada pensamiento es una aventura, y si pudiera expandir este mensaje por el mundo entero y sus pequeños cerebros, creo que haría un favor.
A veces estoy perdido debajo del escritorio, buscando la cordura que todos los demás quieren que herede.
Pero yo prometo que nunca seré humano. Me atemoriza demasiado y siento que voy a comenzar a portarme como un ser ineludiblemente destructivo, y arrogante, y detestable.

Estas son las mil palabras que no digo cuando parpadeo, esta es la aventura de evitar millones de posibles realidades alternativas con cada micro-movimiento que realizamos por segundo.
No imaginás cómo sobre-pienso. Antes solía tener una distracción, ahora sólo queda pensar.