viernes, 28 de diciembre de 2012

XVIII

Creés que lo hiciste pero no es asi.
Al fin del día solo hay decepción.
E insuficiencia
y comezón
y diligencia
para la dificultad
no hay voluntad
no hay paz y amor
no hay carpe diem
no hay diversión.
Estás vos, en el cubo, que se acorta, pero se agranda cuando no te das cuenta.
Y estas personas que tenés a tu alrededor desconocés.
Y de repente, vos mismo te desconocés.
Pero nada es real, y todo es dañino.
Y la verdad es nociva, pero nunca universal.
Y vos sos eterno, pero ves el final.
Lo pasaste, ¡no era el final! Estabas simplemente desvirtuado...

El arte de crecer, y el arte de siempre estar triste. No poder ver, y siempre ser visto.
Como el peor, o el más raro, o el que no pertenece, o el que nunca triunfará.
Y ya no se sabe en qué creer.
Y ya no se sabe qué hay para averiguar.

¿Estás seguro?
No.
Ya no lo estoy.
No estoy seguro de nada.
Pero si quiero cambiar.
Esperen, estoy seguro de algo; quiero cambiar.
Quiero adoptar el cambio.
Quiero mi apreciación personal reservada.
Y no te quiero a vos acá.
Y no quiero a nadie.
No quiero más nada.
Quiero estar sólo.
No entiendo nada.
Quiero estar solo.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

XVII

Dicen que de las crisis se obtienen las mejores invenciones, y las mejores ideas.
Este conjunto de días, este conjunto de historias, este legado espacio-temporal... Este año fué el año de una de mis batallas más importantes...
Mi primer batalla contra el miedo. Mi primer batalla contra la fría soledad.
Y estoy más vivo que nunca, y siento que puedo embestir contra todo...
Hay palabras santas en mi cabeza que me iluminan diciendo "Lo peor ya sucedió, nada puede sucederte."
Yo soy el dueño de mi vida, y de la dirección en la cual quiero enfocarla... Soy el dueño de mis destinos, y soy el dueño de este cuerpo, que contiene cada uno de los legados que dejó mi historia en mi.
Yo soy todo lo que tengo, este cuerpo que embotella mi alma y le da los medios para materializar aquello que veo todos los días, y que contemplo, con mucho amor, con mucho brillo...
Porque cuando nada parece tener sentido, soy yo el que tiene la pluma en la mano para decidirlo, para asignarlo.
Entonces decidí que nada puede superarme, y que nada puede limitarme. Nada puede reprimirme, y nada puede designarme.
Soy un hombre de libre albedrío más infinito que nunca, y siento estas ganas de llevar a un plano homogénico mis aspectos empíricos, racionales, e innatos, y deseo hacer de mi vida una historia cinemática donde la belleza prevalezca...
Quiero transformar todo en belleza.
Quiero grandiosidad, una vida magna.
Quiero orgullo en mis acciones, y en mis resultados, y en mis victorias.
Quiero desarraigarme de todo lo que pueda consolidar un prejuicio, un preconcepto, una valorización temprana y errónea de lo que sea.
Siento ganas de mirar el Sol y perderme en mi, y encontrarme miles de veces.
Porque estoy vivo.