Es, en realidad, lo que más temo, todo eso que ya salivé, que ya llevé a la pre-concepción de su gusto y su obtención, que todavía no viene, que todavía no está.
Y se esconde en las hojas, y se esconde en las esquinas como en el medio de un jueguillo infantil.
Pero realmente, no depende de mi obligar su ocurrencia, o su encuentro con mi triste realidad.
Me toca vivir esto, y me toca realizar un esfuerzo sobre-humano por hacer de un vacío un tanque de fructificación.
Es difícil, pero no imposible.
Quiero escuchar una guitarra vespertina a orillas de un prado que no tenga sentido pero al mismo tiempo lo sea todo para mi; y pensar en todo, y no pensar en nada, y pasmar tantas cosas en un papel que tengo miedo de olvidar.
Pero todavía no sucedieron, y quiero que me sorprendan, y que me agarren indefenso, pero cómo es eso posible si yo ya armé todo el pre-concepto en mi cabeza.
Mi humanidad me obstaculiza tanto.
A veces quiero ser un alma sin un cuerpo.
Ahora quiero descansar.
Y se esconde en las hojas, y se esconde en las esquinas como en el medio de un jueguillo infantil.
Pero realmente, no depende de mi obligar su ocurrencia, o su encuentro con mi triste realidad.
Me toca vivir esto, y me toca realizar un esfuerzo sobre-humano por hacer de un vacío un tanque de fructificación.
Es difícil, pero no imposible.
Quiero escuchar una guitarra vespertina a orillas de un prado que no tenga sentido pero al mismo tiempo lo sea todo para mi; y pensar en todo, y no pensar en nada, y pasmar tantas cosas en un papel que tengo miedo de olvidar.
Pero todavía no sucedieron, y quiero que me sorprendan, y que me agarren indefenso, pero cómo es eso posible si yo ya armé todo el pre-concepto en mi cabeza.
Mi humanidad me obstaculiza tanto.
A veces quiero ser un alma sin un cuerpo.
Ahora quiero descansar.