jueves, 27 de septiembre de 2012

XII

Tomó un largo camino, exactamente 5 horas de tren, 34 minutos de caminata, y bajo presiones una intensa, e irrefrenable, ansiedad, 12 minutos de velocidad.
Estoy acá, en mi primer meta, en mi primer checkpoint, en lo que los terapeutas llaman "superación".
¿Cómo describo en una palabra? PLENITUD.
Siento que una taza de té podría caer sobre mis hojos y yo reiría.
Siento ganas de ver las gotas de agua reposar sobre el cesped y simplemente perder mi tiempo, en ojos ajenos.
Siento ganas de conocerlo todo, y sentir cada maratón de metafísica que pueda existir.
Quiero cuidar a alguien, abrazarlo, hacerlo sentir como el héroe de mi mundo, y ser el héroe del suyo.
Quiero enfrentarme a las más altas de las olas y sentirme suave como una pluma.
Quiero desligarme de todo preconcepto, y consecuencia.
Quiero conocer el ahora, sin nociones del tiempo.
Quiero ser, quiero sentir, quiero vivir.
Quiero escribir, cantar, y percibir.
Quiero todo lo que tengo, y tengo todo lo que necesito para tener lo que quiero.
Quiero re-descubrir el mundo, y tener uno privado.
Quiero vivir diciéndole a los que amo que lo hago.
Y quiero dar nada por los que no.
Quiero dejar de querer y hacer.
No tengo nada para demostrar, nunca demostré, nunca demostraré. Simplemente seré. No voy a ser vano, no voy a ser simple.
Voy a ser una leyenda.
Voy a ser un sueño, una moraleja.
Voy a ser una fruta, y voy a ser dispar.
Voy a ser la sinergía que sentís en todo tu cuerpo a la hora del goce.
Y voy a ser mi primer recuerdo, y mi primer anécdota.
Giros van a azotar este mundo, y lo desconocido pasará a ser mito.
Veo una tempestad de tormentas, y río del placer, río de lo poco que me afecta.
Soy Dios.

sábado, 22 de septiembre de 2012

XI


Mi identidad, mi tesoro más preciado, el corazón que nunca espero que quiebre, mi accesorio y mi indispensable, las olas de un mar que me entrega el mar en brazos abiertos, se haya en un vortex.
Hay un espiral dentro mío que pide un menage, un potpourri, una suma ecléctica de artilugios, propiedades, fenómenos, eventualidades, momentos, tiempos, habilidades, miedos, logros, satisfacciones, deseos, pero, de una manera aterrorizantemente hambrienta, pristina particularidad, no influenciada, genuina, única e inimitable.
Me irrita. Me molesta, porque le grito, porque le aviso que no puedo manejar, no puedo modificar las intenciones ajenas, pero quiere que controle el mundo.
Yo no quiero hacerlo, porque no quiero tener tanta responsabilidad. No dudo de mi poder, dudo de mi interés.
Yo simplemente quiero nadar en el quieto charco de recepción sensorial que me permite establecer este mundo, y esta vida.
Pero a veces me pide demasiado, y cuando me veo en la búsqueda de ese demasiado me es difícil elegir a quién obedecer.
Alimentar mi identidad es un trabajo tan arduo… Quiero que mi identidad salga a jugar a la nieve, se fosilice, y se congele para siempre, inmutable e inamovible, fortuitamente paralizada por el resto del tiempo a mi parecer.
Quiero paz.

martes, 18 de septiembre de 2012

X

Como un borracho, como un doppelganger. Como un amante perdido, como un viciado. Como un imbécil, como un creyente. Entro al mundo de los sueños con la ropa de antaño, y me despierto desubicado, desencontrado, ajenado. No comprendo, no entiendo, y me cuesta sentir. Y cuando me presto a sentir, sólo hay piedras en mis zapatos.
Te juro que no consideré el río. Te juro que no consideré el acantilado. No todavía, y no quiero hacerlo tampoco.
Simplemente el tiempo es tan cruelmente dispar conmigo, y aparentemente estos juegos retorcidos son tus preferidos.
A veces tengo ganas de ver cómo serías en mi realidad contemporánea
Y a veces tengo ganas de hundir tu cara en aceite hirviendo.
Pero luego me doy cuenta que vos, y ganas, no deberían ser entrelazados.
"Ya está, ya fué"
"No gastes tu tiempo ni tu energía"
"Sos muchísimo mejor"
Todos mensajes pluralizados por aquellos que componen mi círculo externo.
Y juro que quiero sonreir de nuevo y ser enternecido por una película de amor.
Y desearía ser ese cursi amante de los algodones de azúcar, o quizá simplemente creer en la posibilidad de un mundo nuevo mutual.
Pero aún falta, necesito mi mundo propio, que sea inmutado por un ajeno, por un forastero.
Necesito pureza en mi mundo otra vez.

domingo, 16 de septiembre de 2012

IX

Y a decir verdad, no me sorprende ni un poco. Vos allá, yo acá, y te veo de todos modos.
Estás ahí, y no te hagas el otario, sabés que sos predecible, sabés que sos una historia escrita y producida en masa.
Pero voy a dejar que mi entretenimiento sean las formas danzantes en un huracán que hacen todos menos reposar en mi taza, y en un suspiro elimino todas aquellas palabras que me llenarían de veneno.
Porque soy amigo de las energías, y cuando tenemos tiempo, vamos al parque a salticar y disfrutar el sólo sentir la vida.
Y ellas nunca van a estar de tu lado.
Pero de todos modos, mi tía tiene razón. Uno sabe qué tiene que hacer, y cuánto esfuerzo conlleva.
A veces me pregunto qué cortocircuito pudo haber tomado lugar en mi cerebro para permitir tal protagonismo, o tal hurto de iluminación en mi vida.
Pero luego, después de jugar conmigo mismo un pequeño ratico, pienso:
"Todas mis batallas, triunfantes o fracasadas, van dándole forma a mi futuro, y la mejor forma que tengo de pensar que todo va a salir bien es cediendo un poco de mi a lo que se imagina como destino, y creer que TODO sucede por alguna razón".

Éste es sólo el comienzo, y yo ya sobre-utilicé demasiado drama y lacrimosa. Es hora de recurrir a los colores.

Él huye, y yo enfrento.

lunes, 10 de septiembre de 2012

VIII

¿Hay que enterrar los dientes?
Los días pasan y sólo aires de superioridad embadurnan una actitud imperialista que estoy tomando para con la vida.
Juro que no es intencional, y realmente nunca quise esto, pero a veces no podés evitar tropezarte con obstáculos aunque los hayas identificado previamente.
Realmente quiero que mis alas mecánicas me den lugar a un mundo más orgánico y fibroso de creación y creatividad, pero se ve que las puertas de vez en cuando deben mantenerse cerradas.
Yo realmente no entiendo cuáles son los requisitos para entrar en este hexágono tan particular en el cual estos seres parecen disfrutar de estar encerrados, pero de algún modo tengo que adaptarme a sus modos y vías, y simular agrado.
Siento que hay un esfuerzo muy fuerte en mi por comprender algo que a los demás les resulta coherente y sobre-entendido.
Pero aún así, por más que compartamos una raza, estos seres son obtusos para mi.
He conocido lo que yo creía excepciones, pero luego demostraron ser todo lo contrario.
Es hora de dejar atrás todo impedimento y todo obstáculo mental que sólo le garantiza júbilo y placer al tercero, y cargar en mis brazos el peso que es debido para materializar todas estas escenas que parece conocer sólo mi cabeza.

lunes, 3 de septiembre de 2012

VII

¿Resentimiento social? No lo creo, quizá más como una desilusión.
Como encontrar a tu familia escondiendo los regalos que supuestamente Santa Claus se encargaba de realizar, y simplemente confirmar lo que siempre temiste creer real.
O como ver a alguien lanzar un papel que guardaban en su bolsillo por la ventana de un colectivo.
Quizá ni siquiera a ese nivel. Al momento de reflexionar sobre la calidad vital de una sociedad, uno no puede simplemente dejar que las palabras dancen en la lengua, porque está lidiando con los sentimientos de una raza, según algunos, la única que los posee. Pero a veces lo dudo, a veces me pregunto cuán abrasiva puede ser la ignorancia, y hasta qué nivel de inadmision humana lleva al propio humano... Quizá el humano existe para batallar su condición como tal, e intentar acatar una posición cuasi-robotizada sin virar creyendo en un supuesto norte, al frente.
Es algún tipo de nivelación que uno realiza en el contexto social vinculante que lo rodea, para descifrar cuál es real motor social.

Ninguno.

La gente está para saciar sus intereses, y de esa manera cumplir con una miserable cadena propia de un miserable ser viviente que sólo busca extender y proseguir con el estamento pre-confeccionado por una sociedad antecesora que nunca va a conocer.
No quiero dejar mi percepción del mundo a la deriva de mis pre-conceptos pero me veo obligado a hacerlo ya que ellos son todo en lo que puedo confiar.

Mentiras.

Las herramientas claves para poder llegar a ser un ser exitoso en un mundo cuya penumbra ya es la falta de dignidad. Si sabés mentir, y sabés auto-absolver tus pecados, entonces manipular realidades a conveniencia es más simple que una tanda de rayuela.

¿Qué deseo?

La eutanasia. Quiero librarme de este mundo cruel lo antes posible.

Pero quiero seguir vivo.

Y quiero hacer el cambio. Quizá forzar una evolución.

Quiero ser feliz.