Escuchando una banda llamada "Anillo de Pureza", me hallé ajenado en mi pieza, sólo, despojado de luces, despojado de vida.
El día de hoy tuve el placer de ver a mi mejor amiga, e invitarla a mi casa, para compartir algunas palabras.
Su pregunta: "¿podemos ser felices?" es lo que dió este repentino giro en mi, que ahora se apodera de mi ánimo, y estado, y poder de concentración.
Me pregunto, cuán arraigados estamos a nuestra sombra, cuán imposible es separarnos de ella y llenar una habitación con luz.
Pero es tarde, y no quiero encadenar tantos pensamientos, porque ya sé cómo termina esto.
Termina conmigo, sólo, a las 5 de la mañana, embebido en insomnio, fumando las crespas de mi alma.
Y realmente no quiero hacerlo, pero a veces es inevitable.
La virtud de poseer la pureza, y la inocencia, y manufacturarlos en una infancia perfecta...
En excesos, el agua simplemente se vuelca, se vuelca y baña su alrededor por error.
¿Cuál es el precio de volver atrás y comenzar de nuevo? Sólo me siento envejecer, y endurecer, y digerir sufrimiento, y cada pieza de dolor que fagocito, sólo se transforma en un invisible callo que cubre mi rostro, y mis facciones, y todo aquello que hoy, hace que mis sonrisas parezcan lo que realmente son:
Ficticias.
Veo grabaciones de ese entonces, y esa sonrisa llena y armoniosa, ese resumen sentimental en un gesto ocurrente, y pienso...
Y sólo puedo llorar.
por qué me hiciste esto, nunca lo sabré
El día de hoy tuve el placer de ver a mi mejor amiga, e invitarla a mi casa, para compartir algunas palabras.
Su pregunta: "¿podemos ser felices?" es lo que dió este repentino giro en mi, que ahora se apodera de mi ánimo, y estado, y poder de concentración.
Me pregunto, cuán arraigados estamos a nuestra sombra, cuán imposible es separarnos de ella y llenar una habitación con luz.
Pero es tarde, y no quiero encadenar tantos pensamientos, porque ya sé cómo termina esto.
Termina conmigo, sólo, a las 5 de la mañana, embebido en insomnio, fumando las crespas de mi alma.
Y realmente no quiero hacerlo, pero a veces es inevitable.
La virtud de poseer la pureza, y la inocencia, y manufacturarlos en una infancia perfecta...
En excesos, el agua simplemente se vuelca, se vuelca y baña su alrededor por error.
¿Cuál es el precio de volver atrás y comenzar de nuevo? Sólo me siento envejecer, y endurecer, y digerir sufrimiento, y cada pieza de dolor que fagocito, sólo se transforma en un invisible callo que cubre mi rostro, y mis facciones, y todo aquello que hoy, hace que mis sonrisas parezcan lo que realmente son:
Ficticias.
Veo grabaciones de ese entonces, y esa sonrisa llena y armoniosa, ese resumen sentimental en un gesto ocurrente, y pienso...
Y sólo puedo llorar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario